viernes, 28 de enero de 2011

3º edición de "Festival de cine en mi habitación"

Tras contemplar el disco duro rebosante de filmes jugosos aún por visionar, decidí que ya había llegado el momento. Una vez más...


El magnífico blog “Sopa de pepino III” y su aburrido y disipado autor “el exgordo del videoclub” se enorgullecen 
en presentarles la:

3º edición del “Festival de cine de mi habitación
(04/05/06/07 febrero ’11)

Cuatro putos días con una variada e interesante selección del mejor cine actual (en versión original subtitulada la mayor parte, of course); con la presencia de celebridades de la talla de la fabulosa abuela Consuelo o el maravilloso gato Albus; equipados con una calidad de imagen y sonido bastante decentes; perfectamente acomodados en una habitación con un sofá biplaza pero que sigue sin puerta; con un buen surtido de alcohol, risas, víveres y amor, mucho amor; y, como no!, acompañados por la presencia y los prescindibles comentarios de lujo del “exgordo del videoclub”.
¿Are you gonna missing it?

   Programación:

VIERNES 04

16:00h. – Apertura de la 3º edición del “Festival de cine de mi habitación” con la proyección de la película “The kids are all right” de Lisa Cholodenko.

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18:00h. – Descanso y comentarios sobre la película.

19:00h. - Segunda sesión: “Black Swan” de Darren Aronofsky.

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21:00h. – Comentarios sobre la película y descanso para la cena.

00:00h. – Tercera sesión: “True grit” de Joel y Ethan Coen.

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03:00h. – Comentarios sobre la película y fin del primer día del Festival.


SÁBADO 05

12:00h. – Sesión matutina: “Animal kingdom” de David Michôd.

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14:00h. – Comentarios sobre la película y descanso para el almuerzo.

16:00h. - Primera sesión:  “The tourist” de Florian Henckel-Donnersmarck.

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18:00h. - Descanso y comentarios sobre la película.

19:00h. – Segunda sesión: “The fighter” de David O. Russell.

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21:00h. – Comentarios sobre la película y descanso para la cena.

01:00h. – Sesión golfa: “Origen” de Christopher Nolan.

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04:00h. – Comentarios sobre la película y fin del segundo día del Festival.



DOMINGO 06

12:00h. – Sesión matutina: “Rabbit hole” de John Cameron Mitchell.

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14:00h. – Comentarios sobre la película y descanso para el almuerzo.

16:00h. – Primera sesión: “The town” de Ben Affleck.

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18:00h. - Descanso y comentarios sobre la película.

19:00h. – Segunda sesión: “The social network” de David Fincher.

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21:00h. – Comentarios sobre la película y descanso para la cena.

01:00h. – Sesión golfa: “Blue Valentine” de Derek Cianfrance.

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04:00h. – Comentarios sobre la película y fin del segundo día del Festival.



LUNES 07

16:00h. – Primera sesión: “127 hours” de Danny Boyle.


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18:00h. - Descanso y comentarios sobre la película.

19:00h. – Segunda sesión: “The king's speech” de Tom Hooper.

 (Más info aquí y aquí)

21:00h. – Ceremonia de clausura de la 3º edición del “Festival de cine de mi habitación


(Este horario puede verse afectado por cambios de última hora)


Normas del festival: 

- Toda persona que desee asistir a cualquiera de las sesiones debe notificarlo con la mayor antelación posible. Dos personas máximo. Los dos primeros que avisen, triunfan. El resto, deberán conformarse con ser unos putos fracasados. Aquel que desee asistir con compañía del sexo opuesto, será mejor recibido.
- La película es la protagonista absoluta. No es necesario que nadie intente distraer con sus problemas de mierda al exgordo del videoclub, puesto que él ya suele perder con frecuencia por sí solo con la película. Y nada de mensajitos con el móvil ni hostias que me jode estar parando la película cada dos por tres.
- El exgordo del videoclub dirige, organiza y produce el certamen por completo. No estaría mal que los asistentes colaborasen un poco...
- Advertencia: la abuela Sra.Consuelo y su silla de ruedas y el gran Albus pueden irrumpir en cualquier momento durante la proyección del filme. Esto es algo inevitable. Recuerda: sigo sin puerta.
- No lo olvides: la sala de proyección estará ubicada en los aposentos del exgordo del videoclub. Una vez allí, pierdes todos y cada uno de tus derechos. Tu culo es suyo.
- Obviamente, se podrán hacer sugerencias o peticiones acerca de los horarios y los filmes seleccionados. Aún siendo un tirano, tengo buen corazón.

martes, 18 de enero de 2011

La lista negra

El primer cartel informativo celebraba la buena nueva del nacimiento del hijo de un compañero de mi misma oficina* e invitaba, además, a colaborar económicamente en el pequeño detalle que la empresa le concedía por semejante onomástica.
Mi primera reacción ante semejante anuncio fue de rechazo y escepticismo. Conociéndome como me conozco, a buen seguro espeté un “¡Si, hombre, mis cojones!” lo suficientemente audible como para que alguno girase el cuello buscando el motivo de mi descontento. Y no es porque creyese desaforado tener un pequeño detalle con un compañero ante tal evento, no. Mi fastidio se debía a la hipocresía que empañaba el asunto, pues el tipo en cuestión al que se homenajeaba no lo tragaba, ni traga, dos tercios de la empresa, una persona a la que podemos llamar compañero en el sentido más estricto de la palabra (supongo que no hará falta que os diga que, "clikando" el último compañero podréis comprobar, con sólo las dos primeras referencias, a lo que me refiero. Gracias. De nada).
De ahí a mi negación rotunda a participar en dicha pantomima pues las posibles consecuencias, ser mal visto y señalado por lo bajo, me la sudaban completamente.

Ante el segundo cartel, algunos meses después gracias a Dios, mi postura fue más bien de desconcierto. El asunto era prácticamente el mismo: la conjura de cuantos más empleados mejor para un fondo común destinado a obsequiar a otro trabajador ante su recién estrenada paternidad, aunque con la leve diferencia de que el nuevo papichulo era y es un compañero de otro departamento con el que la relación y el contacto diario son meramente anecdóticos.
Así pues, el único motivo que me impedía participar en la colecta era precisamente este, el poco trato compartido con el trabajador en cuestión. Si en la anterior ocasión no me apetecía lo más mínimo participar en una colecta organizada para un auténtico cabrón, esta vez no encontraba nada lógico deshacerme de un dinero, por insignificante que este fuese, para alguien a quien apenas conocía. Así pues, tampoco participé, ya que no lograba hallar la diferencia entre colaborar con esta causa y apadrinar a un niño etíope.

Que, chicos, ¿os apuntáis a una colecta para un cambio de sexo?

Pero, ¡ah, amigos lectores y esporádicos comentaristas, como cambian las cosas según hacia quien van dirigidas estas recaudaciones!
Y es que, algunas semanas antes de las fiestas navideñas, mis compañeros y un servidor fuimos víctimas, una vez más, de la estrambótica solidaridad que pulula desorientada por la empresa en la que trabajamos. 
El incidente tuvo lugar cuando una empleada del departamento administrativo descubrió un nuevo y polémico cartel que informaba del vigésimo quinto aniversario de boda de nuestros estimados directores de empresa. Por lo tanto, ¿qué mejor que este mágico pretexto para sorprender a los homenajeados con una placa conmemorativa, un ramo de flores, la actuación de un mariachi (…) y un ligero almuerzo de “germanor”?

¿En serio? ¿A mis/nuestros jefes? ¿Por sus bodas de plata?
¿Pero es que este tipo de eventos no es algo que debiesen celebrar los implicados en la más absoluta intimidad con su familia? ¿Es que consideran a sus empleados parte de su familia? ¿Me dejarán este verano, como miembro de su estirpe, viajar con ellos en unas sencillas vacaciones de diez días a la India o las Seychelles? ¿O es que el problema nace al no poder costearse ellos la celebración pertinente y de ahí a que nos veamos laboralmente obligados a colaborar? ¿Cerrará la empresa donde trabajo en breve? Y en ese caso, ¿podré reclamar a mis jefes parte de la placa conmemorativa?
No recuerdo exactamente cuál era la colaboración solicitada pero me da que rondaba los 12€.

12€. Estamos hablando de dos pollos al plato con patatas o tres Dürüm cargados de amor pakistaní. Una botella de Ballantine’s o tres paquetes de Chestefield. Una entrada para “Balada triste de trompeta” y una de palomitas y refresco, ambos de tamaño pequeño. Un par de rusos blancos en un pub o “Animales fantásticos y dónde encontrarlos” y “Quidditch a través de los tiempos”, ambos de J.K.Rowling y en cualquiera de las acogedoras librerías Abacus, ¿dónde si no, imbécil?
12€. Estamos hablando de parte mi sueldo, de una no tan mínima fracción de mi salario remunerado por mi jefe y devuelto de nuevo a sus oídos mediante las ondas sonoras emitidas por una guitarra y una voz mexicana entonando a las 09h. de la mañana “Clavelitos, clavelitos”, delito que debería estar tipificado en el actual código penal.
12€. Estamos hablando de algo más de un par de horas laborales. ¿No podría haberlas trabajado sin fichar? ¿No podrían haberme mentido acerca de una leve subida del porcentaje de I.R.P.F. ese mes para desviar así los 1.200 céntimos al fondo común? Me hubiese sentido, a buen seguro, menos engañado que ante esa treta urdida premeditadamente. Porque no jodamos: una cosa es no colaborar en los detalles a dos compañeros por los motivos que sean pero otra bien distinta es no colaborar con el homenaje a tus putos jefes. Porque del mismo modo que los tesoreros encargados de recolectar las donaciones elaborarán una lista de aquellos que pagan, también se encargarán de concebir otra con los que NO pagan, un listado de incalculable valor para los implicados y para aquel que la posea, por supuesto.

- Señor, estos dos aún no han pagado. 
- Bien hecho, soldado. ¡Detenedles!

Es evidente que la estrecha relación de la joven administrativa con los directores de la empresa y sus ganas por lamerles el culo fueron los motivos de esta genial iniciativa y, claro, no vamos a ser tan hipócritas como para no respaldar el inminente ascenso laboral de esta compañera deseándole la mejor de las fortunas. Y esperando que olvide, una vez en la cima, los nombres de la lista negra.






Mmm, por cierto, ¿he mencionado que finalmente yo también colaboré?


*Nota del autor: la impresionante oración que abre el texto "La lista negra", "El primer cartel informativo celebraba la buena nueva del nacimiento del hijo de un compañero de mi misma oficina [...]", ha sido una de las cinco seleccionadas para la categoría "Mejor oración del año para abrir un escrito" en los próximos premios Nobel de la Literatura.